Para odiar hay que querer. Para destruir hay que hacer. Si las cosas son no tan buenas, malas, horribles, y hasta desastrosas, es porque en algún momento fueron no tan malas, buenas, hermosas y hasta inmejorables. No hay lección esta vez: simplemente estar dispuestos a entender que un "te odio", lleva consigo mas cariño que el que uno puede imaginar. Es una excusa grandiosa para el buen humor de los que siempre miran al pasado, "te quise", y el "ya no", no les molesta, no les modifica, lo que es presente no afecta: son muchos quienes sólo miran lo que fue
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